UPC: el drama de los profesores para permanecer en la institución

Desde 1985 la universidad comenzó a sufrir cambios drásticos en su administración / Foto: Agencias

La universidad es la urbe de la vida profesional. En ella cada estudiante descubre su pasión y la afianza con la enseñanza y experiencia de quien imparte la clase: el profesor, históricamente catalogado como un maestro, no solo enseña un proceso, además ayuda al estudiante a pensar, porque el pensamiento desarrolla la crítica, el análisis y la comprensión.

Cada profesional de la enseñanza tiene la enorme responsabilidad de hacer de sus alumnos personas capaces y aptas.

Todo lo anteriormente descrito se resume a dos palabras: preparación constante. Para que un profesor saque lo mejor de sus alumnos primero necesita ser mejor él y luego compartir esa experiencia.

En la Universidad Popular del Cesar (UPC) existen diversos problemas: uno de los más preponderantes, los conocidos cambios de rector que visibilizan inestabilidad administrativa en la institución.

Estudiantes y profesores son la razón de ser de cualquier universidad, pero en el caso de la UPC parece que los profesores no son una prioridad y tampoco los estudiantes. El presidente del Sindicato Nacional de Docentes Universitarios, Sinaldun, Néstor Quiroz Moreno, doctor en ciencias políticas, expresó que ellos no solamente hablan por los derechos de los profesores asociados, sino de toda la población (universitaria): “estamos preocupados, es una preocupación que rueda cada semestre, porque con la autonomía que tienen los rectores de vincular y desvincular docentes, muchas veces o la mayoría de las veces se atropella el concepto de antigüedad, la cualificación docente y otra serie de prerrogativas que se han venido haciendo con el tiempo”.

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Ese cambio o variación en el personal docente universitario “…afecta la credibilidad de la universidad, la responsabilidad social pero, además, sale afectado lo más importante: la calidad educativa y académica que ofrece la universidad”, subrayó Quiroz Moreno.

Estabilidad laboral fugaz 

Aunque las 32 universidades del país tengan problemas similares  por el tema de la rotación de profesores, la UPC tiene la particularidad de que el cambio de profesores no es ocasional, sino una constante. El mayor miedo en el grupo de profesionales es que este año 2021 se intensifique esta situación.

Como si lo anterior fuere poco, se le agrega el inequitativo valor–costo por hora profesional. Según el profesor licenciado en artes, José Omar Varela, dichos valores están regulados por la resolución 0012 del 2021. “La universidad en su misma autonomía define cual podría ser el valor de la hora cátedra con relación a la viabilidad presupuestal para la vigencia actual”.

Al hacer la comparación se observa, en síntesis, que los valores definidos por la UPC están muy por debajo de cualquier otra universidad en el país. Por ejemplo, la hora profesor auxiliar son 19.070 pesos, profesor asistente 26.910, profesor asociado 33.435 y profesor titular 35.880.

Acuerdos incumplidos 

Ser profesor en la UPC parece más un apostolado, sin ninguna clase de estímulo por parte de la institucionalidad, molestia que se acentúa en los profesores por el incumplimiento de lo establecido en la resolución 1672 de 30 de septiembre del año 2020, que hace relación, de acuerdo al profesor José Varela, a la creación de una mesa tripartita (sindicatos, administración y directivos) que establecería los valores del reconocimiento salarial atendiendo factores como el título, estudios universitarios, escalafón docente, etc.

Fueron muchos los ejemplos esgrimidos por profesores inconformes. Una profesora universitaria (por temor, prefirió no identificarse) con más de 15 años en el área educativa, con especializaciones,  maestría, doctorados y posdoctorado, la mantienen en el mismo ranking de sus inicios, cuando merecería ubicarse como profesora asociada o titular, pero no: su sueldo aún es de asistente: 26.910 pesos la hora. Y si protesta, le cierran la puerta en las narices, denunciaron muchas.

Para colmo, esa profesora denunciante, al igual que los demás profesores en la UPC, le ha tocado costearse a ella misma sus estudios, pues la universidad no le aporta un peso y no tiene una política para apoyar el crecimiento académico de sus profesores.

La UPC 

La universidad es como un gobierno de un país pequeño. Pero el de la UPC es además un gobierno en crisis, y no solo por las constantes remociones de rectores, de por si sintomático de una grave infección. La calidad educativa y la pertinencia de sus programas está en entredicho, la politiquería ronda sus predios (según la ex rectora Darling Guevara,  es “vergonzoso” cómo ex rectores y ex candidatos a la rectoría se “amangualan para realizar lo que se llama una venganza porque no apoyaron a X o Y candidato), los registros académicos están en veremos, los profesores son subvalorados, el cartel de las demandas está en su apogeo (Hugo Mendoza, El Pilón, febrero 16 de 2021), el Consejo Superior siempre es ‘inferior o dependiente’ del rector de turno, no hay investigación,  las matrículas suelen ser prohibitivas para estratos bajos (por fortuna, se abre paso lo de la matrícula cero). Como muestra es suficiente.

La revista digital Enfoque Vallenato intentó contactar con el rector actual, José Sierra, pero no quedó claro por qué no contestó.

«No puede ser mas terrible el panorama de la UPC, desafortunadamente no tiene dolientes, aunque a todos nos duela», dijo la profesora Pabla del Socorro Castro. El sentimiento de dolor es el de los afectados, es decir, la ciudadanía cesarense, que no ha podido entender que la universidad es un patrimonio de todos. «Cuando logremos apropiarnos de él, la luz irradiará a la querida UPC», agregó.

La situación de la UPC, por supuesto, no tiene un solo gran culpable, es un conglomerado de diversos factores que han influido en una situación compleja que hoy se vive dentro de la institución y que repercute en la calidad estudiantil. Bien podría decirse que las fallas ya son estructurales y que perviven  muchas administraciones atrás. “En total, la UPC cuenta con 1.200 profesores, distribuidos en cuatro tipos de vinculación: de carrera, provisionales, ocasionales y de cátedra (ley 30)», explicó el exrector Cesar Torres.

El gran detalle está en que de los 1.200 profesores que tiene la UPC a disposición, unos 1000 los conforman profesores de cátedra y ocasionales, es decir, temporales. El resto se distribuye en unos escasos 100 profesores de carrera y provisionales.

“Mientras la Universidad siga así tiene un caldo de cultivo para la politiquería”, sentenció Torres.

Por su parte, otro de los que ha sido la cara de la UPC, el exrector José Guillermo Botero, dijo que «habían muchísimos docentes, que son tiempo completo y solo tienen 10 horas de docencia directa, y el resto de tiempo le asignan actividades de las que nunca dan cuenta». Es decir, horas que debieron ser para investigación y publicación de artículos científicos.

Explicado por Botero el tema de horas es así: «10 horas de docencia directa y el resto para completar 49 horas que se las asignaban en actividades (Investigación, extensión o  actividades administrativas en centros de estudio que no existen al interior de la universidad) al entrar a revisar se les quitaron todas esas horas y quedaron sin carga», remarcó.

En el mundo universitario existe un índice llamado «H» que en pocas palabras, significa las veces que un profesor es citado mediante un artículo científico publicado. Segun Botero la UPC no tiene dichos índices porque no se han hecho publicaciones, y por ende hay profesores con más de 15 años en el mismo escalafón. Se gradúan pero no publican, en pocas palabras.

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Los estudiantes también perciben los problemas internos que se han vuelto escándalo y noticia. / Foto: Agencias

Cómo perciben los estudiantes la Universidad

Los estudiantes son el fruto de la universidad, por eso consultamos con algunos de ellos para saber qué piensan de su institución.

Andrea Acuña de Vega, estudió Comercio Exterior entre 2015 y 2019, ella no percibió cambios drásticos (tal vez porque su carrera no genera una demanda como el derecho) sin embargo notó que algunos profesores de materias “relleno” variaban, salvo las materias fundamentales que no sufrieron cambios.

Carlos Mario Pacheco – estudió economía entre 2014 y 2019 – notó que sus materias tenían cambios repentinos de profesores. “Nosotros tuvimos profesores que en algunos casos sentimos no estaban tan preparados, cuando uno intentaba quejarse a veces había molestia de su parte. Por otro lado, había cambios de profesores entre un semestre y otro, eso nos hizo sentir que no valíamos como estudiantes”.

Estos cambios dramáticos de profesores ocurren en las carreras con mayor demanda en la UPC: derecho y psicología. Según lo relatado por el profesor Varela los cambios se dan desde las administraciones de dichas facultades.


En síntesis, la UPC, a partir del año 1985, pasó de la estabilidad rectoral a un evidente cambio constante de su máximo representante, situación que tiene como causalidad la politiquería externa reflejada a su interior, según denuncian profesores, alumnos y algunos ex rectores, y es lo que ha puesto en desventaja la calidad educativa en el Alma Mater, por ser muchos los profesores sin idoneidad académica que sustituyen con facilidad a quienes sí la tienen.

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