“Hay que tener mucha disciplina para conformar una sociedad civil”: Antonio Celia Martínez-Aparicio

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Seguramente Antonio Celia Martínez-Aparicio no necesita presentación por ser uno de los empresarios más reconocidos y apreciados del país. Sin embargo, mal podríamos sustraernos a la ortodoxia periodística, así se haga en una apretada síntesis.

Antonio Celia Aparicio
Antonio Celia Aparicio

Aunque por sus venas corre sangre italiana (línea paterna), es un barranquillero nato. Ingeniero del Instituto Politécnico de Worcester, EEUU. Tiene Formación ejecutiva en MIT, Wharton (Universidad de Pensilvania), Universidad de Los Andes y London School of Economics. Exgerente de Terpel del Norte. Exdirector de inversiones de la Corporación Financiera del Norte. Expresidente de Promigas. Miembro directivo de Empresarios por la Educación (ExE), Fundación Pies Descalzos, Colombia Humanitaria y el Fondo de Adaptación.

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Lo más destacable, sin duda, su compromiso social que lo erguí como líder. Como reivindicador de un pueblo, el barranquillero, sumido en el colapso. Antonio Celia no solo fue parte, sino el principal gestor del grupo de empresarios barranquilleros que, hace 25 años, se sentó a dialogar y plantear soluciones y proyectos para superar el hueco obscuro que vivía la ciudad. Gracias a esa iniciativa y a esa fe de carbonero de Celia, Barranquilla ha recuperado su esplendor disputando los primeros lugares en el país.

Enfoque Vallenato (E.V.): Dr. Celia, formidable la recuperación de Barranquilla. Se la fotografío coloquialmente: la primera mitad del siglo XX, la Puerta de Oro de Colombia. Buena parte de la segunda mitad, un muladar. En la actualidad, Barranquilla da envidia de la buena…Cuéntenos cómo fue posible esta última transformación…

Antonio Celia (A.C.): Nosotros (los empresarios) nos propusimos en ayudar porque había un problema social grande que resolver, el

tema de pobreza y falta de agua en Barranquilla era algo desobligante. Los gobiernos empezaron a hacerlo mal. Nosotros, en ese momento, estábamos en una especie de trinchera criticando lo que se podía, porque esto no es fácil, hay una cantidad de fuerzas complejas de las cuales uno no tenía ni idea porque ese es un mundo al que uno no pertenece. Lo que te quedaba por hacer, ante gobernantes malos, es cuestionar, criticar, preguntar. Aquí los medios jugaron un rol extremadamente preponderante, eso fue lo que hicimos.

En mi oficina empezamos a reunirnos los viernes varios amigos de generación, sin ninguna convención. Nos reuníamos para hablar de todo, el fútbol y la política eran los temas que más tenían encaje. Éramos o representábamos gremios más o menos independientes y autónomos financieramente hablando. A partir de eso comenzaron a generarse ciertas ideas. Cuando uno de los nuestros (Gustavo Bell Lemus) llega a la gobernación del Atlántico, da un apoyo importante a una obra icónica, el Parque Natural del Caribe, y ahí comienzan a estructurarse muchas cosas.

E.V.: Cómo fue el proceso de reunirse los empresarios, cohesionarse y conformarse como un núcleo…

A.C.: La élite intelectual, política y social era exactamente la misma, para bien y para mal; los empresarios no concebían ciudad sin participar en política, en el mejor sentido del término. Nuestros padres abandonaron en un tiempo el afán de conformarse como asociatividad, porque la ciudad, después de ser ejemplo en casi toda Latinoamérica, llegó a una situación grave.

Lo que hicimos – y esto lo comenzó Álvaro Jaramillo y luego Pablo Obregón – fue tocar las puertas de la Cámara de Comercio de Barranquilla y, con el concurso de Promigas, Cementos Caribe y otras empresas, conformar una red de instituciones de renombre – Universidad del Norte, ProTransparencia, el Museo de Arte Moderno, el Carnaval de las Artes y la Cinemateca del Caribe, Probarranquilla, la restauración de La Cueva, el Festival Gastronómico – que han visto en la democracia, la base fundamental para generar gente, debates, diálogos e ideas.

Las empresas estaban comprometidas a fondo por las personas que estábamos ahí, la concepción nuestra de sociedad, democracia y ciudad terminó transmitiéndose. Nos juntamos, creamos liderazgo e interés por tener una ciudad próspera, educativa y alegre.

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EV: La percepción, al menos en el mundo externo a Barranquilla, es que la actual transformación de la ciudad se debe fundamentalmente a sus últimos gobernantes (Char, Noguera); oyéndolo, da la impresión que la génesis o el principio de todo son los empresarios ¿ustedes son consecuencia de aquellos o aquellos del empuje empresarial?

AC: Yo creo que ambas cosas. Las decisiones más importantes de la ciudad las toma el alcalde, la política importa demasiado, pero son ambas cosas. Creo que si en una ciudad no hubiese sociedad civil empoderada, ni dirigentes que empujen, hagan y pongan, es menos probable que se formen gobernantes buenos. Porque un buen gobierno genera mejoras en infraestructuras, calidad de vida, educación, movilidad e indiscutiblemente desarrollo.

Nuestras bases eran las instituciones y eventos que conformamos, que estaban ahí, solo que no funcionaban por nuestra cuenta: no había un vínculo entre estado regional – local y empresas; cuando eso se dio, el multiplicador fue enorme.

La combinación de buenos gobiernos con el quehacer puede arrastrar resultados favorables; como ejemplo puntual, destaca el beneficio de impuestos y los recaudos territoriales: hoy han logrado generar hasta 1 millón de pesos por habitante año – siendo hoy por hoy la segunda ciudad con mejores beneficios en este tema, después de Bogotá -, a diferencia de los tiempos en que la asociatividad aún no era bien vista, y que si acaso lograban recolectar $300 mil por personas anualmente.

Por ello es indispensable que los empresarios y la sociedad civil se metan en el juego y exijan, pongan, hagan, digan, hablen, critiquen y cuestionen, tiene que haber contrapeso. La sociedad civil es absolutamente determinante.

Antonio Celia en entrevista con Enfoque Vallenato
Antonio Celia en entrevista con Enfoque Vallenato

E.V.: Por su experiencia, ¿ve posible el desarrollo de cualquier territorio sin el apoyo o la participación activa de la sociedad civil?

AC: No. La respuesta es no. No conozco casos en que eso pase. Es indispensable tener un buen gobernante, pero no es suficiente, entonces es la combinación de ambas cosas; ¿qué peso tiene cada cual…? no sabría decirlo, pero debe haber una sociedad civil comprometida, que cuestione.

Me gustan los ‘¿Cómo vamos?’ y los Centros de Pensamientos. Con Fernando Herrera he hablado sobre la importancia de los planes de desarrollo y la importancia de preguntar: ¿por qué se hará esa obra?, ¿por qué no ha mejorado la educación?, ¿cuáles son las metas de educación en Valledupar?, esto no es una discusión de ‘me parece’, es una educación sobre la base de pruebas: nos está yendo mal en las evaluaciones Saber Once, en lectura ¿Qué vamos a hacer para mejorar?

A propósito. Antonio Celia es un amante fervoroso de la música vallenata. Mejor aún: de Valledupar en su integralidad. Su cercanía con la ciudad de Valledupar se acrecentó cuando se enamoró y casó con Patricia Maestre Castro, nieta de Pedro Castro Monsalvo, con quien ha conformado una familia barranquillera – vallenata. Muchas son sus amistades en esta ciudad, recordando con especial cariño la que cultivó con Consuelo Araujo Noguera, quien le enseñó el dialecto valduparense, el cual poco a poco comenzó a implementar y a llevar a su natal Barranquilla. En su biblioteca conserva el ‘Lexicón Vallenato’, obra escrita y regalada por La Cacica, un libro a través del cual aprendió muchísimas palabras nativas de la capital del Cesar.

E.V.: Usted conoce mucho del Cesar, almacena mucha información sobre el departamento… ¿cuál es su percepción sobre el departamento?

A.C.: El Cesar es muy grande. Sin ser experto, lo podría dividir en dos partes, pero hay un tema que me preocupa más: ¿cómo será la economía del Cesar sin el carbón? es una pregunta indispensable que hay que empezar a plantear. Fui testigo de cuando Valledupar era ejemplo de ciudades en la región, de las ciudades bien gobernadas, era una sorpresa caribe, venía con alcaldes muy buenos, desde Barranquilla nos queríamos ver en ese espejo vallenato.

Comparto con Fernando Herrera la preocupación del carbón. Pero veo en el tema ganadero una fortaleza innegable que debe buscar eficiencia, productividad, y veo en Valledupar un talento y una fortaleza creativa, gigantesca que debe agrandarse.

Sería interesante el sentarse desprevenidamente, con diálogos estructurados, a pensar hacía dónde va el Cesar, sin mayores pretensiones, porque hay gente con ideas maximalistas que quiere cambiar al planeta y eso no se puede.

Un grupo de gente debe sentarse a pensar: ¿cómo estamos en educación?, ¿cómo mejorar?, ¿cuánta plata vale eso? Y hay otra cosa que rescaté de un libro que plasmaba un discurso de Lleras Camargo (año 1949) y que hablaba de que los países deben de tener un propósito nacional y no abandonarse hasta que no se materialicen. Igual para nuestros pueblos.

Esto requiere constancia. En Barranquilla hemos dedicado de 20 a 25 años en construir sociedad civil y hemos visto victorias tempranas. Sería interesante sentarse un día y ver qué cosas importantes se pueden hacer en el Cesar, que sean significativas, que cambien el rumbo del departamento. El cambio climático es una realidad, entonces qué se puede hacer desde el Cesar, qué energías tenemos en el departamento para reemplazar eso.

E.V.: ¿El esquema de Barranquilla podrá replicarse en el Cesar, sobre todo cuando, a diferencia de Barranquilla que siempre fue emprendedora, el Cesar es un pueblo pastoril, individualista…?

A.C.: Más allá de las diferencias de origen, geografía y cultura, se debe fomentar un espíritu libre, inclusive insolente, retador. Hay elementos que sí son aplicables. Parte de lo que nosotros hemos implementado, se ha replicado en otras ciudades.

Parte de nuestra promoción es ProBarranquilla que hemos llevado a varias ciudades. Fundesarrollo es nuestro y también se ha replicado: los centros de pensamientos son importantes, porque agrupan jóvenes de la región para que estudien con rigor los problemas y opinen con base a evidencias empíricas, con pruebas o hechos. El método científico es lo que permite ponerse de acuerdo. Si los diagnósticos son certeros las soluciones son adecuadas. Los Fundesarrollo preparan gente para que después ocupen cargos en los estados nacionales y así tener fundamentales ayudas.

La educación me preocupa. Debemos tener planes de lectura, leer en voz alta para la educación de los niños.

E.V.: En el Cesar tratamos de asociarnos, hasta ahora sin mucho éxito, ¿cómo concitar el interés y cohesionar núcleos de empresarios, sobre todo de aquellos inversionistas que son de afuera y repatrian sus utilidades en sus ciudades y no en el Cesar?

A.C.: Es un reto, pero se puede lograr. Si un grupo de cesarenses convoca a las empresas que no son de allá y les hace ver la importancia de que tengan vínculos con la región, lo van a hacer. Yo creo que hoy día el capitalismo decente está en ese plan; habrá más de uno que no pare bola y esos rechazos hay que entenderlos.

Pero si tú llevas un proyecto específico, es mucho más fácil. Parte importante de lo que hicimos al principio, lo hice con amigos de otras ciudades y que tenían interesas afines con la literatura. Hay que perseverar, retroceder nunca.

Con voluntad se puede, si quiere me incluyo: proponemos metas, proponemos estrategias. Ya han logrado la materialización de la Universidad Nacional y eso se puede multiplicar; hay que tener la disciplina y eso no es fácil. Eso fue lo que tuvimos en Barranquilla, disciplina.

E.V.: Dr. Celia, la asociatividad se puede dar por inercia, por generación espontánea, o se necesita un líder que la prohíje…

A.C.: Se necesita liderazgo, no hay nada que hacer, eso importa mucho. Alguien que convoque, uno o dos o tres, eso es liderazgo colectivo. Alguien tiene que tomar la iniciativa.

E.V.: ¿Cómo se financiaban las instituciones ‘paralelas’ creadas por ustedes, puro capital privado o el sector público aportaba algo?

A.C.: Me remonto a un cuento muy viejo, pero conocido de Alexis Tocsin: cuando llegó a Estados Unidos quedó maravillado de la efervescencia y discusión de las instituciones, sociedades, comités, juntas cívicas, que evidenciaba una sociedad democrática. Eso da una idea de lo vibrante de la época.

En ese sentido, al principio poco teníamos participación pública a excepción de la Cámara de Comercio, que tenía recursos, pero lo logrado fue a pulmón, con empresas privadas. La plata la colocaron los privados, este sector – privado – es esencial en las soluciones.

E.V.: Vería usted fácil una ProCesar para unir a esos inversionistas que están por fuera…

A.C.: Claro que sí y cuenten conmigo. ProBarranquilla lo que busca es promoción y desarrollo en la inversión para el departamento, y anda por el mundo con maleta en mano promoviendo la ciudad, viendo y buscando quién invierta, generando acuerdos para capitalizar la situación.

Hay que estudiar con rigor y métodos científicos los problemas y soluciones de la ciudad. Una Pro tiene como tarea el decirle al gobernante que es mejor invertir en educación que hacer un puente nuevo. Puede que no lo convenzan, porque la tentación de un puente es muy grande, pero se insiste.

E.V.: Usted apoyó la iniciativa Guajira 360… ¿Cómo lo ve?

A.C.: Si, la apoyamos. Guajira 360 es un pequeño centro de pensamiento que insiste en investigar y proponer temas de desarrollo regional; contaba con el apoyo de varias compañías privadas, ahora le han quitado el apoyo y no tiene como subsistir, una lástima porque venía formando jóvenes con ideas muy buenas y aspiro que lo vuelvan a recuperar.

E.V.: Hace mucho énfasis en la educación, ¿cuál es la importancia y cómo lo concibe…?

AC: Hace cinco años unas compañeras de Promigas realizaron una socialización que titularon pretenciosamente: ‘La Educación es todo’; me puse a pensar y decidí que debía quedarse así, porque puede sonar exagerado, pero es la clave de la movilidad social, de la inclusión de la sociedad. La economía ha generado desigualdades y de esa manera se puede mejorar.

Colombia está rezagada en este contexto, y más la costa. Lo más grave son los colegios públicos rurales que tiene un rezago inmenso, más que los privados.

Hay un tema serio de profesores: en la calificación, al 90 % de los maestros les va bien, pero al 75 % de los niños a los que les enseñan no tienen buena educación. Eso no es una noción economicista, es simplemente una noción de libertad. Si te doy educación, te doy libertad y derecho para hacer lo que valoras en la vida.

11 Comentarios

  1. Felicitaciones al Señor Antonio Celia. sus conceptos son muy claros. Además, la educación es la base del desarrollo económico e industrial de una región y eso contribuye a la creación de nuevas tecnologías que en estos tiempos de la 4a revolución industrial traerán innumerables emprendimientos.
    El Cesar y casi todos los departamentos la tienen dura con excelentes profesores, pero el estado de la infraestructura de los colegios oficiales, sin nada con que trabajar, no permite una buena calidad en la educación. Pero bueno, tenemos un gran ejemplo, Barranquilla, se les felicita.

  2. Antonio es un gran líder que, además de empresario, es un intelectual preocupado por lo público, no es fácil conseguir esa mezcla. Ahora bien, Barranquilla tiene un tejido empresarial sólido, con grandes empresas que son propiedad de barranquilleros, ni en Cartagena se tienen esos grande empresarios cartageneros, aquí las grandes empresas son propiedad de foráneos o sector público (Ecopetrol).
    Esos grandes empresarios juegan un papel clave en el desarrollo de sus regiones como lo hacen en Barranquilla, Cali, Medellín, Bucaramanga o Bogotá.

  3. Excelente proceso. En Valledupar hay empresarios que también podrían vincularse, estableciendo una buena metodología para convocarlos, sensibilizarlos, ojalá convocarlos por vínculos entre ellos, y ojalá acompañados de estos héroes de Barranquilla sin perder de vista que son procesos largos.

  4. Experiencia que nos obliga a replicar y aplicar las mejores practicas. Debemos poder ser capaces de incorporar no solamente pensamiento estratégico sino el componente empresarial individual exitoso y que nunca han participado de la asociatividad por diferentes razones, entendiendo la inclusión en términos generales y en todo nivel. Hay que unirse y propiciar su participación y compromiso.
    Gran entrevista!!

  5. Muy bueno como amaneció y comenzó Barranquilla a despegar, los empresarios tienen que reunirse para dar el empuje necesario. Aquí deberían hacer lo mismo, arranca tu con esa iniciativa para ver si Valledupar despega.

  6. Buen día! Muy interesantes apreciaciones sobre desarrollo, que debe ser incluyente, participativo y de compromiso. Lo que hay que hacer es comenzar ya, con decisión! Un abrazo. Feliz día.

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