El Cesar hacia una Disrupción

El Cesar, con sus 53 años de subdesarrollo, requiere de un nuevo modelo económico disruptivo, con vocación nacional e internacional, impulsado y liderado por la academia, la sociedad civil, la dirigencia empresarial asociada y sus dirigentes públicos.

Uno de los ejes para lograr un desarrollo de una sociedad es la articulación, sincronización integral de todos sus sectores orientados bajo una estrategia y plan de acción hacia la generación de empleo estable y bienestar general, considerando algunas ideas:

Riqueza Ambiental: Impulsar la creación de un centro de investigación del ecosistema tropical con vocación y financiamiento internacional con la presencia de investigadores nacionales e internacionales. Poseer todos los climas y la montaña litoral más alta del mundo no sólo tiene que ser un privilegio sino también una oportunidad de desarrollo: no podemos vivir más dándole la espalda a nuestras montañas y exóticas lagunas. El turismo ecológico y la investigación científica son sólo la punta del iceberg; existe mucho interés por parte de países desarrollados y de diversas organizaciones internacionales para involucrarse en el desarrollo sostenible de la región.

Polo Tecnológico: El Cesar cuenta con una población de alrededor de 300 mil jóvenes. Una prioridad en el mundo actual es el desarrollo tecnológico y digital en beneficio de todos los sectores económicos. El Cesar debe liderar a nivel nacional la creación del gran Valle del Software concentrado en los desarrollos de programas informáticos de bajo costo que requieren de mano de obra joven, flexible y entusiasta, que comprenda incubadoras nacionales e internacionales para el desarrollo de las nuevas tecnologías de alto valor agregado, sector en el que tanto invierten, financian y cooperan las grandes compañías del mundo.

Cooperación e Inversión Internacional: Se padece de gestores internacionales. Nuestros miopes dirigentes no han tenido la visión en descubrir las fuentes monetarias de la cooperación e inversión internacional para beneficio de todos los sectores económicos, solo se limitan a sus ingresos locales y a rogarle al centralismo andino para que les asignen limitados recursos.

Hermandad de Ciudades: Valledupar y el Departamento requieren incrementar las relaciones empresariales y gubernamentales con otras regiones nacionales e internacionales. Este es un valioso mecanismo de interacción de experiencias para acelerar el desarrollo. Existen líneas de financiación de organismos internacionales que apoyan estas iniciativas y sus proyectos.

Competitividad: Incrementar los servicios de internet, la interconexión aérea, mejorar los servicios de transportes de carga terrestre (que son costosos por poca carga de compensación), mejorar las vías terciarias, incrementar la formación en turismo, formación en matemática, ingeniería de sistemas y programación, todo lo anterior sin olvidarnos del mejoramiento del urbanismo y paisajismo de nuestras ciudades, fomentando el uso de la bicicleta como modo de transporte cuasi único.

Educación: Reforzar la educación gratuita. Incrementar idiomas extranjeros en las escuelas públicas donde la discriminación pulula. La oferta educativa debe estar sincronizada con las necesidades territoriales prioritarias que aporten a nuestro propio desarrollo y evitar seguir importando recurso humano de otras regiones como en el turismo, la electromecánica, la agro-tecnología, entre otras.

Agro: Gran potencial para empleo, falta interés de los gobernantes en identificar y liderar grandes proyectos y los fondos de inversión existentes. El sector requiere una robusta asociatividad liderada por personas expertas y exitosas en sus diversos campos. Muchas ideas productivas emocionales existen, pero son ruedas sin brújulas, sin previa investigación y sin proyectos piloto. 99% de los productos de consumo son importados de otros departamentos, fomentamos hace 53 años nuestro propio subdesarrollo rural.

Cultura: El Cesar es más que folclor. Su cultura es diversa, discriminada y subvalorada. Se requiere valorar y divulgar nuestra diversidad geográfica territorial, cultural, gastronómica, étnica, para poder superar el estigma nacional de la parranda, la fiesta y el alcohol. Sí a la cultura musical, pero seamos conscientes que es una actividad económica poco redistributiva de los ingresos anuales para los más de 1.2 millones de habitantes cesarenses.

Turismo: Debe ser complementado con el turismo de los departamentos vecinos. Existe pobre infraestructura. Existen diversos productos turísticos inexplotados, como el nicho del turismo ecológico o cultural diverso; estos se deben desarrollar de manera integral y no con un solo producto, como puede ser el folclor.

Una región y una ciudad ¡son el espejo de sus gobernantes y gobernados!

Perfil

* Administrador de Empresas, U. Externado de Colombia. Ex- Diplomático – Ministro Plenipotenciario de Colombia ante la República Francesa, Cónsul General de Colombia en Francia y el principado de Mónaco, Primer Secretario de Colombia ante la Unión Europea, el gran Ducado de Luxemburgo y la Republica de Bélgica, Vice Cónsul de Colombia en Paris, Agregado Cultural de Colombia ante la Republica de Alemania. Fundador y Presidente de la Alliance Francaise de Valledupar. Empresario, consultor y asesor de diversas empresas europeas y colombianas.

 

3 Comentarios

  1. Pienso q lo disruptivo para el Cesar tendría q ver con; búsqueda d la calidad, honradez, participación y movilidad social, continuidad en la ejecución d planes, es decir, con liderazgos públicos y privados más competentes, comprometidos y enfocados

  2. Buen diagnostico, pero nadie quiere mirar para allá, aquí solo pensamos en esperpentos horribles y ridículos como la casa en el aire que aun tienen q invertirle mas de 6mil millones de pesos. Da tristeza y rabia.
    Debemos dar el gran salto pero no hay trampolín. Dios nos ampare.

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