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De tendencias, giros y chiripazos Cámara y Senado en el Cesar

 Por: José Luis Bustos Reales 

Que finalmente vamos a terminar eligiendo el mismo congreso no es una conclusión genial: Es la reafirmación de la irremediable torpeza nacional. En una entrevista que di a un portal me hicieron la pregunta que consideraban la del millón:

¿Por qué si los niveles de rechazo que despierta el congreso de la república son tan elevados, los seguimos eligiendo?

Y la respuesta no pudo ser más simple: Odiamos al congreso en general, pero no a nuestro congresista en particular; amamos a los caciques de nuestros feudos. Esa es la razón por la cual a ningún congresista le quita un instante de sueño la pésima imagen del cuerpo colegiado si tienen en sus feudos garantizada la propia elección.

Volverán los Name, los Char, los Lleras, los Uribe, los Cuello, los gatitos chanceros… Y sí, también los Gnecco. Todos, así sea en cuerpo ajeno volverán…

Hablar de política sin tocar a Uribe es como hacerse un tratamiento contra el alcoholismo en un bar: No tiene sentido. Y lo está escribiendo una pluma antiuribista más que confesa. Yo soy antiuribista y un poquitín alcohólico también, así que ese oxímoron pega, y pega bien.

Hace cuatro años mi amigo el médico Faruk Urrutia me aseguraba que estaba en los primeros 30 renglones de la lista uribista y como esperaban 45 senadores, él estaba seguro ya en el senado. Le respondí que debía bajarse de la nube, porque el uribismo solo es el 20% de este país pero que es el 20% que más ruido hace, el que más trina, el que más calumnia, el que más asusta pero que son solo eso; el 20% y como el Senado de la República son 100 senadores, los 19 senadores del uribismo son la contrastación empírica de mi hipótesis. Oh, desde luego Faruk fue senador a pesar de todo, pero eso fue solo porque es uno de los consentidos del mesías y mandó a su polémica palomita de la guerra a licencia de maternidad y ordenó a todo el mundo que se apartase para que el joven médico vallenato fuera senador un rato, sin un solo voto. Sí, pero es que Uribe hace lo que le da su gana y su gana era que Faruk fuera senador, y me alegra por él (Por Faruk, desde luego, no por Uribe ¡ni más faltaba!).

Hace 4 años Pedro Muvdi y Uribe sumaban el 42% de la intención de voto en el Cesar y José Alfredo Gnecco solo el 4%. Me voy a permitir un breve análisis estadístico de esto:

En Cámara y senado el perfil es este: El 45% se abstiene y del 55% que va a las urnas el 11% daña el tarjetón y el 4% vota en blanco; el 40% es el que elige y si entre Muvdi y Uribe sumaban el 42% era claro que Gnecco no tenía ningún estanque electoral donde pescar votos porque el 99% de nada es nada. Bueno, aquí ya sabemos que enfrentar al clan Gnecco al senado trae muy mala suerte y a Pedro Muvdi le salió una orden de captura que lo obligó a abandonar sus peces y ya sabemos el resultado para el pescador del 4%…

Lo de hoy parece calcado de lo de hace 4 años: Uribe ya se trepó otra vez en el 20,8%, Didier Lobo anda en el 7% y José Alfredo Gnecco anda en el 5,5%, de manera que yo le recomendaría a Didier que se compre un buen amuleto, porque Uribe sí que tiene buena suerte y a él no lo mete preso ni le roba un voto nadie, y nadie es nadie.

De las cámaras del Cesar es un poquito más complicado hablar porque a 25 de enero, aparte de Ape Cuello, nadie más superaba el margen de error que lo tasamos en un 5% con una confiabilidad del 97%.

Sin pensar con el deseo, porque para nadie es un secreto que soy un opositor abierto de ese clan, puedo comentar que el candidato estrella de la casa Gnecco, Eliécer Salazar, no aparece ni por las curvas, pero quiero hacer un poco de historia político religiosa (peligrosa mezcla)…

Hace unos 2 mil años un hombre resucitó un muerto en Tierra Santa y 20 siglos después, aquí que no tenemos Vaticano, pero teníamos un papa, un hombre resucitó a otro muerto que tenía el mismo nombre, de manera que Lucas Gnecco dijo las mismas palabras de Jesús a un muerto del mismo nombre:

¡Lázaro, levántate y anda!!!

Y sí.

El hombre se levantó.

Lázaro Calderón era un cadáver político. Lucas, gobernador en ese entonces, tuvo la insólita decisión de pedir una licencia en plena final de la campaña, se montó en una avioneta, recorrió el departamento y puso a Lázaro en la cámara…

¡En 15 días!

De modo que, aunque Eliécer Salazar parece estar más perdido que una viejita en el centro, no me atrevo a descartarlo desde ya, porque con esa casa política cualquier cosa puede pasar…

Desde luego, Cielo no es Lucas que es un hombre de un carisma monumental, pero no olviden que los milagros a veces vienen del Cielo y a veces también del infierno y esa casa sabe de ambas cosas, si no miren la interminable e infernal fila de obras inconclusas y detrimento patrimonial que nos dejó Luis Alberto y sin embargo ellos siguen ahí …

Hoy está mucho más cerca Ape Cuello de llegar a dos curules que el clan, porque naturalmente, si el joven y dinámico Cristian José Moreno logra reelegirse esa no sería una credencial de ellos…

El tema de Ape Cuello es más claro: en todas las elecciones hay un Bambino de oro. Hace unos 25 años lo fue Mauricio Pimiento, que derrotó a Pepe Gnecco a la gobernación, en la siguiente fue Pepe quien ostentó esa dignidad en Senado y Cámara, luego lo fue Álvaro Araujo Castro y hoy, después de 20 años le correspondió a Ape Cuello…

Los Bambinos de oro en cada elección desarrollan unas fuerzas centrípetas que hacen que todos se les quieran acercar, no es una condición hereditaria y mucho menos que se pueda endosar (miren a Uribe: arrasa en todas partes, pero los uribistas solo le votan a él y por eso Sergio Araújo, a menos que logre hacer votos en Bogotá, difícilmente llegará al senado). La condición de Bambino de Oro tiene que ver con muchas variables, objetivas y subjetivas también. Entre las subjetivas está el porte y en este momento Cuello, que no es ningún muchacho (ya pasó de los 45), pero en esta elección es el dueño de lo que sería el Ícono de la Belleza, porque tiene lo que se llama Síndrome de Baby Face: No envejecen. Aparenta unos 30 años…

Entre las subjetivas se cuenta la Notoriedad Triunfante, y eso en política especialmente genera un aire de sex appeal irresistible, nadie quiere apostarle a un perdedor y por eso justamente es que veo inviable la candidatura de Chichí…

Cuello ha salido airoso de todos los procesos que acabaron con las carreras políticas de pesos pesados en todo el país y arrasaron con la clase política que reinaba en el Cesar (la más duramente golpeada fue la Araújo, único contrapeso del clan Gnecco en su momento) pero él salió airoso, le abren procesos cada 15 días y no se despeina, no se altera y la gente ve eso. Sin descontar que es el representante a la cámara que más noticias genera en el nivel nacional…

Entre lo objetivo está que no se escondió e hizo frontalmente la campaña del actual alcalde Augusto Daniel Ramírez Uhia. Fue a la plaza pública, dijo los discursos, puso la cara y Ramírez llega con la incontestable suma de 73 mil votos a la alcaldía de Valledupar ¿Ustedes creen que la gente olvida eso?

Y me estoy extendiendo en este candidato por una razón: Creo que va a lograr las dos curules y yo mis pronósticos los hago públicos temprano. De lo que pase en los próximos 15 días cuando haga mi medición departamental, diré si me reafirmo o no, pero las cosas por ese lado están así.

El último dato de interés es que los que no se identifican con ningún partido siempre logran del 65 al 70% y el liberalismo siempre, desde que hago estudios electorales, ha marcado 12 ó 13%, por encima 2 ó 3% del Partido conservador; hoy por primera vez, PC sale en 9.9% y PL 9,0% ¿la explicación? No tuvieron cámara ni el protagonismo de Cuello. Eso también juega y bastante.

Lo de Arturo Calderón es complejo: Siempre se cae para arriba, pierde, pero cada vez que lo hace, pierde con más votos…De manera que el que no sea conocedor de estos temas dirá que un hombre de 120 mil votos, con la tercera parte de eso entra a la cámara (El umbral estará por los 40 mil votos), de manera que Arturo está listo.

Si, ¿Cómo no?

Nada hay más difícil después de un voto de concejal que el voto de Cámara. Es más fácil ser diputado que representante y quiero que se revise en este punto lo que expliqué al principio…

Son unos 40 aspirantes y solo hay 4 curules (cuenten 3, que Cuello está listo) y si solo el 40% es voto válido, el escenario para Arturo es dantesco; una cosa es lograr 120 mil votos en una contienda en la que solo son dos y el departamento se polariza.  Arturo ha capitalizado esos votos por cuenta del fastidio en el que estamos todos de la casa Gnecco, pero siempre ha sido él contra esa casa, pero hoy son 40 peleando 3 credenciales: No es la misma elección ni son los mismos votos…

A Chichí tampoco lo descarto, porque a pesar de ser un hombre que no despierta ningún entusiasmo en las casas políticas ni en el gremio de los talleres porque además de regular candidato es tremendamente tacaño, pero aquí hay un pero, pero…

Ese pero es que Chichí es la única credencial de Cambio Radical en el Cesar y Vargas Lleras anda en las mismas de Uribe: Lograr el 25% del senado y lo que más puedan arañar en cámara para imponerse en la presidencial; si el gobernador Franco Ovalle, que sabe que en cada apuesta con el clan Gnecco, con cara ganan los Gnecco y con sello pierde él, se decide hacerle caso a Vargas y presiona con los convenios a los municipios para que le pongan votos, de pronto a Chichí se le repita el chiripazo de hace 4 años.

Porque lo de Chichí fue el resultado de la mala suerte de Muvdi. De las 4 cámaras que llevaba la única que tenía posibilidades era la de Andrés Arturo Fernández Cerchiario, pero al cruzarla con Senado, toda su votación marcaba Gnecco. Muvdi hizo lo que cualquier político entendido haría: Desactivó la lista, le rompió el umbral y aunque sacó más votos que Chichí, la cámara fue para el suertudo cañaguatero del Club Valledupar…

Eso es todo por esta entrega. Si no resulto vetado en este medio, me comprometo a hacer el departamental definitivo en esta seria revista que me hizo la amable invitación.

De los que no hablé es porque ni siquiera marcan, solo queda la cámara oculta: el 25% de la muestra dice que le vota la cámara a Uribe… Y para reírse: el 38% no sabe cuál es esa cámara!!!

Decir cómo se llama el demonio que está poseyendo el cuerpo no significa ni que yo lo invoqué ni que estoy obligado a exorcizarlo. Ya el Cesar sabe quién es el demonio, el Cesar debe hacer el exorcismo.

Y no.

No tengo miedo.

Para todos aquellos que van a ofrecer la fuerza bruta para callarme frente al clan también dejo un mensaje:

Cuidado amiguitos, que una cosa es invocar al Diablo y otra muy distinta verlo cuando aparece.

No estoy pintado. Espero pues.

 

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