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¿SIGUE EL CESAR POR BUEN CAMINO?

A partir de la estructuración y sustentación del Plan de Desarrollo ‘El camino del desarrollo y la PAZ’, articulado a través de una planeación estratégica y metodológica con todos los insumos contenidos en el programa de gobierno “Seguimos por Buen Camino”, tomamos 2 de los 11 ejes estratégicos adoptados por la administración departamental actual – productividad/competitividad/ infraestructura y vías para la productividad – para plantearnos la siguiente pregunta ¿Sigue el Cesar por buen camino?

Sin duda, resulta interesante para los cesarenses conocer  la respuesta de cómo avanza la gestión y ejecución del gobierno departamental. Para ello, nada mejor que el análisis de 3 renglones fundamentales que determinan el desarrollo socio económico de esta región: agricultura, obras públicas y vías terciarias.

El sector agrícola del Cesar, desde hace muchos años, vive una profunda crisis económica consecuencia de muchos factores: efectos negativos de los diferentes fenómenos naturales, carencia de acciones ágiles y oportunas para mitigar sus efectos, ausencia de una política económica estatal definida y clara para apoyar las actividades productivas y evitar su extinción ante la competencia desigual, atraso en la adquisición de maquinaria agrícola y la falta de innovación no lo hace competitivo, por las tradiciones ancestrales no superadas, lo cual se manifiesta en mayor desempleo, mayor pobreza y miseria, condenando a la región a un mayor atraso.

El gobernador del Cesar, Francisco Ovalle Angarita, ha emprendido una planificación territorial metida en la política de desarrollo rural ‘Cesar Siembra’, proyectada en el plan 2032.

Según Carlos Eduardo Campo Cuello, secretario de agricultura, el departamento en materia de agricultura tiene tres planes en los que ha ido avanzado: el de energías alternativas, el de vocación de uso del suelo y el de irrigación.

“Para avanzar en el plan de energías alternativas, firmamos un convenio en el 2016 con la Unidad de Planificación Bio Energética – UMBE y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional – USAID con su programa Colombia Clean Energy, donde ya se llevó a cabo la primera etapa con una inversión de 350 millones de pesos para hacer un diagnóstico territorial sobre las necesidades de energización de la parte rural”.

“En el plan departamental de vocación de uso del suelo firmamos un convenio con la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria- UPRA; con ellos hemos venido tejiendo este plan que significó la inversión con la empresa CPA, a través de cooperación internacional, de un recurso de 760 millones de pesos para que organicen el territorio sobre las líneas productivas que tengan oportunidades en el departamento (ganadería, cítricos, palma de aceite, pesca y piscicultura, apícola, cafés especiales y cacao).

Después de ese plan de ordenamiento, que debe ser entregado el 26  junio del 2017, realizaremos paralelamente el plan departamental para irrigación. Ya teniendo qué sembrar y cómo sembrar, miraremos cómo podemos irrigar y los proyectos específicos en los que se puede avanzar en esta materia; ahí también haremos la hidroDSC_8902logía del departamento, que es un aspecto fundamental para la producción agrícola”, concluyó Campo Cuello.

Para algunos analistas, entre otros Indalecio Dangond, consultor en banca agroindustrial, “el balance que deja el año de gobierno departamental en el sector agropecuario es negativo, porque la inversión es nula; fue apenas un año de gestión y organización, pero nada de inversión.

“Ojalá para este 2017 puedan trazar una estrategia y ejecutarla. La inversión en materia de distrito de riego y mecanización de cultivo ha sido muy poca, esto es fundamental para los productores. Recientemente participé en una reunión en Valledupar y me di cuenta que absolutamente todo está por hacer, han tenido un año de organización, pero lo primero que deben hacer es trazar una estrategia. Yo le dije al secretario de agricultura y al gremio que debían hacer una zonificación por cada municipio, para saber según los tipos de suelos que tienen,  qué cultivar, cuánto, cuándo y cómo cultivar, lo mismo para la ganadería, si desarrollar ganadería de leche o ganadería de carne. Pero eso solo lo pueden lograr a través de estudios de mercados y suelos.

Así mismo recalcó que este tipo de estudios servirá para que puedan invertir en centros de investigación y puedan hacer investigación en centros de acopio, en distrito de riegos y en un programa de banco de maquinaria agrícola”.

Dangond afirmó que a nivel nacional no ve absolutamente nada dentro del presupuesto del Ministerio de Agricultura, ni por parte del Presidente de la República. “Hasta el momento no veo ninguna intención a nivel nacional de que vayan a asignar un monto monetario para reactivar el sector agropecuario del Cesar”.

“La conclusión es que la situación del sector agropecuario en el Cesar sigue en cuidados intensivos; en estos momentos no hay los recursos para hacer la operación que necesita el sector para sacarlo de la crisis en que se encuentra y volver a tener el sector que tuvimos hace treinta años. El Cesar necesita inversión en el sector agropecuario para superar la crisis que está viviendo”.

Obras Públicas y vías terciarias

El licenciado en derecho Gerardo Ruiz Esparza, en una de sus columnas del portal crónica.com.mx se refiere a la importancia de las obras públicas en una sociedad, donde afirma que “las obras de infraestructura son factor indispensable para el crecimiento de la economía en su conjunto, para superar la pobreza y la marginación e incrementar la competitividad. Facilitan el traslado de las personas, los bienes, las mercancías y permiten que los servicios de educación, salud, seguridad pública fundamentalmente, lleguen a la población con calidad y oportunidad. La infraestructura es, sin lugar a dudas, factor determinante para elevar la calidad de vida y promover el crecimiento económico”.

Esta afirmación, sin equívocos, podría ser una de las respuestas del por qué en una sociedad es tan importante invertir en obras públicas y vías.

El gobierno departamental tiene como meta intervenir 2500 kilómetros de vías secundarias y terciarias, bajo dos estrategias: la primera es la pavimentación de vías a través de placa huella o de mezcla asfáltica, lo cual tiene un costo que oscila entre los 800 y 1500 millones el kilómetro, dependiendo de si es placa huella o mezcla asfáltica.

La segunda es a través del banco de maquinarias que tiene la gobernación, el cual es operado por el Centro de Desarrollo Tecnológico; en esta estrategia, la gobernación dispone las máquinas y el municipio a beneficiarse proporciona los insumos (recurso para mantenimiento de los equipos, operadores y combustible).

Hasta el momento están diseñados 300 kilómetros de vías terciarias en fase III, los cuales tienen un valor de 400 mil millones de pesos. Dentro de esos 300 kilómetros se proyecta iniciar cerca de diez tramos por un valor de 120 mil millones de pesos. El secretario de Infraestructura, Federico Martínez Daza, afirmó que “los recursos para estos tramos saldrán de los recursos de regalías del fondo de ciencia y tecnología recaudados hasta diciembre 31 del 2016; para el departamento serán alrededor de 60 mil millones de pesos; los 60 mil millones restantes saldrán del fondo de compensación y fondo regional. Con estos fondos aspiramos hacer cerca de 85 kilómetros.Regalias

“La priorización de las vías a intervenir dependerá de las reglas del juego que disponga el gobierno nacional. Cabe resaltar que el impacto en estas vías a intervenir no sólo es la construcción, también el mejoramiento de la movilidad, la reducción de costos de producción, el acceso a la salud y educación; en la actualidad son zonas de difícil acceso. Además, mejora la seguridad rural y los predios se valorizarán”.

Además de estas obras en vías secundarias y terciarias, es justo reconocer que el actual gobierno departamental ha sido generoso con el municipio de Valledupar (una alianza gobernador – alcalde que en los periodos electorales anteriores no había sido posible, según muchos analistas por cuestión de ego de los respectivos gobernantes), invirtiendo en el año 2016 la suma de 49 mil millones de pesos.

Inversiones del departamento proyectadas para Valledupar

  • Pavimentación urbana (10.000 millones)
  • Avenida 27 (24.000 mil millones)
  • Estudio de Movilidad (1.000 millones)
  • Viviendas Leandro Díaz (2.500 millones)
  • Diseño de parques (450 millones)
  • Alojamiento del Batallón de Ingenieros N°10 (8.000 millones)
  • Estudios para la plaza del mercado, la Casa en el Aire y la plaza Alfonso López ($3.050 millones)

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Pero… ¿Está el departamento del Cesar invirtiendo de manera correcta en las obras que actualmente se ejecutan, están haciendo obras para el futuro o simplemente son obras que publicitan un periodo político?

Para Álvaro José Soto García, ingeniero civil y especialista en pavimento vías y transporte, el departamento del Cesar hizo una pésima inversión en maquinarias a través de un contrato de leasing, el cual no ha cumplido con la expectativa y el rendimiento de obras realizadas frente a la inversión que se tiene. Es decir, los costos del contrato de fiducia más la carga prestacional, más los costos de combustibles, lubricantes y mantenimientos son excesivamente altos vs el avance en vías realizadas en el departamento.

“Lógicamente es una pésima inversión la que hizo el gobierno Monsalvo Gnecco y que el actual gobierno no ha terminado; eso resulta grave para el avance en tema de obras públicas en nuestro departamento”.

Por otra parte, las obras que el gobierno departamental heredó de la administración pasada siguen sin terminarse, están inconclusas. “La actual administración le dio continuidad al secretario de infraestructura Omar Maestre, durante casi un año, para garantizar que las obras se terminaran, sin lograrse el objetivo. Otra calificación negativa en esta área”, afirmó enfático Soto García.

“Otro de los puntos a evaluar es la priorización en la inversión de las obras que se requieren; se hacen más obras al capricho, es decir, las obras no obedecen a un estudio real de relación costo beneficio para una sub región. Además, el tema de calidad en las obras preocupa enormemente. Sin titubeos, esas responsabilidades recaen sobre el gobernador del Cesar, por ser el responsable del progreso del departamento, así delegue funciones; su deber es hacer cumplir a cabalidad todos los proyectos a los que le den vía; de lo contrario solo seremos un departamento de inicio, nudo y sin desenlace”.

Para Soto García, no hay calidad en el recibo de las obras, ni mucho menos un plan de mantenimiento.

En conclusión, el departamento se raja en el tema de obras públicas y vías terciarias; hay ejemplos claros: la carretera Zanjón – Pueblo Bello, la ruta de los cítricos; en esta ruta, por ejemplo, tenían previsto hacer quince kilómetros y sólo hicieron 10; el hospital de Aguachica; la Universidad Nacional; el estadio de futbol; el canal de Panamá, entre otras obras públicas que comprometen el desarrollo socio económico del departamento, también están inconclusas. La administración departamental, en materia de infraestructura, debe replantear, nunca es tarde, pero entre más rápido empiecen es mucho mejor, es hora de cumplirle a los cesarenses, priorizar la ejecución de las obras es la salida”, remata Soto García.

Otro que agitó las alarmas fue el Contralor General de la Nación, Edgardo Maya Villazón. Durante el reciente Foro ‘El Cesar frente a la corrupción’, le dio un jalón de orejas al gobernador y al alcalde por las irregularidades detectadas. “La corrupción viene del sector público y del sector privado, empieza con esos recursos que los ladrones de cuello blanco se llevan de las actas públicas, a través de sus actividades criminales, porque es un crimen lo que comenten con el pueblo. La corrupción es monstruo de mil cabezas y solo se acabará con participación ciudadana, con la denuncia de la gente y la divulgación de la corrupción…”

Mantenimiento de las vías

El departamento cubre vías secundarias, es decir, desde las cabeceras municipales hasta las vías nacionales, a las cuales se les asignó un presupuesto de 2 mil 500 millones de pesos para su mantenimiento rutinario (tapar huecos, poda de maleza alrededor de las vías y limpieza de cunetas).

Para el caso de los municipios, a los cuales les competen las vías terciarias, les aportan la maquinaria y un recurso adicional.

SABÍA USTED… ¿Por qué el departamento se hace responsable de las vías terciarias?

El departamento tiene la obligación subsidiaria de apoyar en la inversión de los municipios, teniendo en cuenta que estos no tienen los suficientes recursos para mantenerlas, y es deber del gobernador coadyuvar para el progreso de estas vías, que son las vías de la productividad.

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Las veedurías ciudadanas denuncian

Alcibíades Varela Suárez, veedor ciudadano, es una de las personas con mayor claridad sobre el comportamiento de las administraciones. En ese contexto, hace severas críticas respecto a varias obras, p.ej., la del campus de la Universidad Nacional, cuya construcción debía estar terminada, “pero en visita al proyecto, el 23 de febrero, junto con funcionarios de la Procuraduría y la Contraloría General, se les informó que en diciembre se suscribió prórroga hasta el 14 de mayo de 2017, no publicada aún en el SECOP… las adiciones, por una parte, reflejan una deficiente estructuración de los proyectos, porque corresponden a aspectos necesarios para hacer funcional una obra contratada, esto es, desde el inicio se preveía la adición. En el caso de la Universidad Nacional se contrata la edificación, pero no la vía de acceso, lo que fue objeto de adición. ¿Por dónde ingresarían los usuarios de la Universidad?

Así mismo, agregó que “referente al Estadio Armando Maestre Pavajeau, a pesar de la adición y el contrato de obras complementarias, a la fecha no se logró dar alcance a lo proyectado por la Administración Departamental para la Tribuna Occidental en su Etapa 1, que, entre otros, incluía asientos individuales para los espectadores, dos ascensores, sistema de vigilancia por circuito cerrado. En decir, las adiciones parecieran corresponder a criterios personales y no técnicos de la administración de turno”.

Los veedores ciudadanos exigen que se tenga la máxima seguridad posible, que los proyectos que se registran y se proceden a contratar sean técnica y operativamente viables y desde ese nivel comiencen a tomar decisiones que garanticen su funcionalidad, y no tener más obras inconclusas o sin responsables de su operación y mantenimiento una vez sean entregadas.

proyectos regalias

Interrogantes curiosos

¿Cuántos proyectos adjudicados en lo que va del actual gobierno?

Rta: Cuatro a través de licitación

¿En qué estado se encuentran?

Rta: Proceso de ejecución

¿Cómo están distribuidos?

Rta: Están divididos en dos grupos:

Grupo 1:

Manaure – San José de Oriente

Guacoche – Guacochito

Valor: $26.000.000

Grupo 2:

La Mata – Saloa

Platanal- Montecito

Valor: $25.000.000

Otras inversiones

Vía Zanjón – Pueblo Bello

Valor: $16.000.000

(Inversión para intervenir los siete kilómetros restantes)

Vía Codazzi – Batallón de Alta Montaña

Valor de inversión: $14.000.000

(Adición para terminar)


Por: Elisa Diazgranados  Sanjuán

Email: periodistaelisa@gmail.com

 

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