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‘La Polla’ Monsalvo, guardiana del vallenato

Aquel corazón encantado y enamorado por el vallenato, aquel que se llenó se sentimiento y energía para sacar adelante la fiesta insigne de los vallenatos y luchó por mantener sus raíces, aquel que mostró nobleza, sinceridad y carácter, ese corazón dejó de latir el 5 de abril de 2019 luego de soportar tres infartos.

Es el corazón de Cecilia Monsalvo Riveira, más conocida como ‘La Polla’ Monsalvo, una de las cofundadoras del Festival de la Leyenda Vallenata y quien realizó trascendentales aportes al crecimiento de este certamen vallenato. Su iniciativa más emblemática fue la creación del tradicional Desfile de Piloneras.

La noticia fue confirmada por los médicos del Instituto Cardiovascular de Valledupar, su tierra natal, a eso de las 10 de la mañana. Dos días antes había ingresado al centro asistencial por un tromboembolismo pulmonar masivo, que finalmente le cobró la vida a sus 79 años.

Ahora el folclor está de luto. El festival y el país vallenato afrontan una dura pérdida. Dos de sus matronas se han ido, primero ‘La Cacica’, y 18 años después ‘La Polla’.  ‘Nos sentimos un poco huérfanos, pero esto da pie para seguir luchando y trabajando’, dijo Efraín Quintero Molina, vicepresidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata.

La Polla Monsalvo, una mujer de talante, entusiasta, que se constituyó en un ícono de la música vallenata, no como artista, ni intérprete, ni compositora, sino con un arduo trabajo tras bambalinas, en silencio pero con impacto; poco figuraba en actos públicos, pero siempre estaba haciendo algo por el folclor, con empeño por conservar la tradición y las raíces de este género, una de las principales defensoras y gestoras de grandes ideas que fortalecieron el festival vallenato.

“Ella fue la dosis perfecta de ternura y sinceridad que requería la organización del Festival Vallenato para consolidar este evento como el certamen cultural más influyente e importante del país. Si la Cacica fue el piloto de la mayor parte de la vida del Festival, La Polla fue su copiloto; entre las dos llevaron ese barco a buen puerto”, indicó Andrés Molina Araujo, hijo de Consuelo Araujo Noguera.

Tras la muerte de su madre, cuenta Molina Araujo, ‘La Polla’ ejerció, al interior de la Fundación, como de polo a tierra de la entidad. “Con su ternura alzaba su voz para encarrilar las decisiones por el camino correcto y ponerle freno a muchas ideas disparatadas de personas que, con ínfulas de innovadores, estaban cambiando la esencia del Festival y del Vallenato. En síntesis, La Polla fue en vida la guardiana de la música vallenata”, aseguró.

El vallenato le debe mucho a ‘La Polla’, a su trabajo desinteresado y su amor por el folclor. Como se ha dicho, fue la creadora del desfile de piloneras. Ella, Cecilia Monsalvo, en cierta oportunidad le contó a Enfoque Vallenato sobre esta gran gesta que inició en1981 en la XIII versión del Festival de la Leyenda Vallenata, para convertirse, 13 años después (1994), en un concurso oficial del festival. “Prácticamente ya no había nada del pilón. Pendiente de rescatar esa tradición, me ideé el desfile de piloneras; el primer año participaron las reinas de los carnavales de cada barrio, al año siguiente se invitó a las empresas y a los colegios, y así fue creciendo el desfile dentro del festival”, dijo esta extraordinaria mujer a E.V.

También fue presidente de la FFLV (2001 – 2004). A su iniciativa se debe la creación de la Escuela Talento Vallenato Rafael Escalona (1999), y del concurso de Música Vallenata Tradicional en la Categoría Juvenil (2003). Fue también la creadora e impulsora del Festival de Música Vallenata en Bandas, realizada en la plaza Alfonso López durante los años 2002, 2003 y 2004. Además, el primero de agosto del año 2003 inauguró el Coliseo Cubierto Cacique Upar del Parque de la Leyenda Vallenata.

La mejor amiga de Consuelo Araujo, ‘La Cacica’

Desde pequeñas, Cecilia Monsalvo y Consuelo Araujo construyeron una fuerte amistad. Eran vecinas y crecieron en la conocida ‘Calle Grande’ de Valledupar, cerca de la Plaza Alfonso López. Una amistad entrañable, leal, de esas que poco se aprecian hoy en día; se conocían sus secretos y deseos. La Polla, justamente, cumplió un anhelo de La Cacica, la forma de ser sepultada.

Tan vigorosa su cercanía, que conjugaron fuerzas, ideas y pensamientos y, juntas, edificaron el festival vallenato

Sus amores: Dios y la cultura

Cecilia Monsalvo era una mujer valiosa en todos los aspectos, sobre todo en el espiritual y cultural. Una mujer muy cercana a la iglesia y comprometida con todas las actividades de este credo.

Uno de sus amigos cercanos, el padre Enrique Iceda, estuvo a su lado casi hasta el último día de su vida. Él la recuerda como una mujer sincera, con un cariño grande hacia la iglesia, siempre dispuesta a servir.

“Antes de su muerte, cuando la llevaban camino a la clínica con sus problemas respiratorios, me llamó, me contó su situación, me dijo que iba para la Clínica Cesar (donde también estuvo internada), me dijo que cuando terminara mis compromisos en la iglesia pasara por la clínica. Estando en urgencias, hicimos una oración y luego la ungí, se veía tranquila con su oxigeno puesto, con mucha fortaleza y esperando recuperarse pronto. No resistió, pero estoy seguro que se encuentra en los mejores pensamientos del padre celestial”, sostuvo Iceda.

El festival le rendirá homenajes

Desde luego, confirmado por Quintero Molina, se le rendirá homenajes. “Ella lo merece todo, el festival será en honor a ella. Le rendiremos todos los honores, no solo en el festival sino en todos los lugares en donde lleguemos a hablar de nuestra música vallenata”, afirmó.

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Duele su partida, se fue una mujer de Dios y de la tradición vallenata, una amiga fiel y extraordinaria.

Mensajes:

  • “Ella era el prototipo de personaje emblemático. Con La Cacica lideraron la gesta del festival, permanentemente estuvo presente en todas las actividades que se hicieron en la fundación, una mujer llena de sabiduría, aconsejaba a los nuevos en la fundación, decía que la experiencia valía más que todo”. Pachín Escalona, miembro de la junta directiva de la FFLV.
  • “Esta noticia hace que me duela el corazón. En mi programa entregó su última entrevista, hablamos sobre el festival, la música vallenata, su amistad con La Cacica. Ella era la persona que aconsejaba en el festival, una mujer sin pelos en la lengua”, Diva Jesurum, presentadora de televisión, directora de Expediente Final.

 

  • “Era la bondad convertida en mujer, paraba con una sonrisa. En los 52 años que la conocí, si la vi dos veces de mal humor fue mucho, porque era una mujer que se levantaba y acostaba sonriendo. La Polla no tenía enemigos, tenía un don de gente, con una gran calidad para tratar a sus amigos. La vamos a recordar en cada desfile de piloneras”, Jaime Pérez Parodi, folclorista.

Por: Helen Dayana Bohórquez Quintero

helenbohorquezperiodista@gmail.com

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