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EL VALLENATO,SIN CONSUELO

Emblemáticas como Consuelo Inés Araujo Noguera, pocas. Mujer valiente y retadora, de carácter fuerte y alma noble. Dejó huella sempiterna y buen nombre en un mundo en el que prevalecían los hombres, esos mismos que al igual que ella, La Cacica, han dejado en alto nuestra cultura y folclor: Rafael Escalona Martínez, importante para la vallenatía;  Leandro Díaz Duarte, nuestro visionario poeta ciego; Gustavo Gutiérrez Cabello, quien revolucionó la música vallenata con sus extraordinarias composiones; Calixto Ochoa y muchos más que se hace imposible mencionar.

Consuelo, fue grande entre los grandes, grande entre ellos.  Mujer de recia personalidad y principios, hoy es recordada en distintas partes del mundo como una de las principales acreedoras del folclor vallenato.

La Cacica, como cariñosamente la llamaban, nacida en el hogar de Santander Araujo y Blanca Noguera, defendió y fomentó la autenticidad del vallenato. Luchó incansablemente por garantizar la perpetuidad de lo autóctono y murió convencida de que nuestro Festival Vallenato sería el festival más significativo del mundo.

La popularísima Cacica soñó con un escenario que hoy es una realidad ‘El Parque de la Leyenda Vallenata’, un conjunto arquitectónico con una extensión de 23 hectáreas, ubicado al norte de Valledupar en la margen derecha del río Guatapurí, con capacidad de congregar 20.000 espectadores. El parque cuenta con la sede de la Academia de Música Vallenata, la tienda Compai Chipuco, un conjunto de senderos peatonales y un extenso parqueadero público.

Algo de su historia

El primero de agosto de 1940 nació Consuelo Araujo Noguera. Hija consentida entre nueve hermanos. Contrajo matrimonio con Hernando Molina Céspedes, de cuya unión nacieron Rodolfo, Hernando, Ricardo, María Mercedes y Andrés Alfredo Molina Araujo. Tras su divorcio con Molina Céspedes, Consuelo contrajo matrimonio con Edgardo Maya Villazón, de cuya unión nació Edgardo José Maya Araujo.

Fue política, escritora y gestora cultural colombiana, también reconocida por su columna ‘La Carta Vallenata’ escrita en el periódico El Espectador. A Consuelo le aplaudían su ferviente impulso a la cultura de la música vallenata y la creación del Festival de la Leyenda Vallenata junto a Rafael Escalona y el dirigente liberal Alfonso López Michelsen, quien la nombró Consúl de Colombia en Sevilla, España durante su mandato presidencial.

En 1997, Consuelo Araujo se postuló como candidata a la gobernación del Cesar con el lema ‘Para que vuelvan los buenos tiempos’. Más tarde, La Cacica, con la agrupación vallenata infantil ‘Los Niños del Vallenato’, creada por Andrés ‘El Turco’ Gil, viajó a la ciudad de Washington, invitados por el entonces presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton. ‘Los Niños del Vallenato’ se lucieron con su extraordinaria presentación en la Casa Blanca.

Esta mujer proactiva y luchadora además fue ministra de Cultura durante el gobierno del presidente Andrés Pastrana Arango.

Diana Molina Carvajal, hoy gerente de Pro Valledupar,  nieta de Consuelo e hija del ex gobernador del Cesar, Hernando Molina Araujo, recuerda a La Cacica como una mujer regionalista y locamente apasionada por su municipio y departamento. Diana contó a Enfoque Vallenato que su abuela amaba profundamente esta tierra y la música vallenata, tanto que se atrevió a componer.

“Siempre pensó en grande. Fue muy visionaria. Cuando estoy en el Parque de la Leyenda me pregunto, ¿cómo mi abuela imaginó este escenario hace tanto tiempo? De hecho fue ella quien me involucró en esto. Tuve mi primer vestido de pilonera gracias a ella. Consuelo Araujo siempre fue muy organizada y valiente, tal vez esa valentía la llevó a abrirse campo en una sociedad machista porque en aquella época era muy difícil pisar fuerte en un espacio de hombres en su mayoría”, relató Diana Molina.

Han pasado 16 años y su nieta la sigue recordando como esa mujer que se ganó el aprecio y  respeto de la sociedad. La querían en los diferentes sectores del municipio. Fue noble, justa y observadora.  Diana Molina finalizó la entrevista diciendo que Consuelo Araujo es el reflejo de una frase que siempre parafraseó: “Los que triunfan son personas ordinarias con una determinación extraordinaria”.

Sin Consuelo

Su luz se apagó en manos del terrorismo inclemente que hoy en día persiste y ha desangrado de manera incesante nuestro país. Triste final para tan portentosa mujer; su sepelio erizaba la piel y las notas de los acordeones callaron ante fatídico hecho. Araujo fue secuestrada y asesinada por sus captores, la guerrilla de las FARC, mientras dialogaban sobre la paz con el gobierno del presidente Andrés Pastrana.

Al igual que su nieta Diana Molina, los valduparenses o vallenatos, como se dice coloquialmente, la recordamos como esa mujer luchadora, que abanderó el nacimiento del Festival de la Leyenda Vallenata en 1968. Dejó para la historia tres libros que escribió sobre cultura vallenata: Vallenatologia, orígenes y fundamentos de la música vallenata; Escalona, el hombre y el mito y Lexicón del Valle de Upar: voces, modismos, giros, interjecciones, locuciones, dichos, refranes y coplas del habla popular vallenata.  

Sin duda, La Cacica luchó por perpetuar el vallenato autóctono y se esforzó como Ministra de Cultura por dejar en alto nuestra región. Caracol Televisión anunció la realización de la novela ‘La Cacica’ para honrar su vida y obra pero aún no ha salido al aire.  Además, diferentes sitios han sido nombrados en su honor:

  • La pilonera mayor, estatua en la ciudad de Valledupar, en la rotonda contigua al Parque de la Leyenda Vallenata. Consuelo fue la principal impulsora del Desfile de las Piloneras que da apertura a cada año al Festival Vallenato.
  • ElParque de la Leyenda Vallenata ‘Consuelo Araujo Noguera’, en donde actualmente se vive la final del Festival Vallenato y se presentan diferentes artistas nacionales e internacionales que engalanan las noches de esta gran festividad.
  • LaInstitución Educativa Consuelo Araujo Noguera fue inaugurada el 11 de marzo de 2002 en Valledupar.

Por:Liseth Pana

 

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