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El organizador, el operador y la oportunidad

Por: Fabián Dangond Rosado

ingdangond@gmail.com

Desde finales de la década de los sesenta se vienen celebrando festivales vallenatos como estrategia para conservar, resaltar, salvaguardar y expandir las tradiciones de la cultura del vallenato más allá de sus fronteras. El número y motivo de conmemoraciones ha venido creciendo y tiene a festivales como el de la Leyenda Vallenata, Cuna de Acordeones y Francisco el Hombre como los de mayor influencia y reconocimiento. Tal ha sido el crecimiento de los festivales que se han convertido en una de las actividades creativas de la economía cultural más importante de nuestro país.

Por años, el Festival de la Leyenda Vallenata (FLV), celebrado en la ciudad de Valledupar, ha sido el modelo a seguir respecto a la organización de las fiestas, que en honor al vallenato se celebran. Sin embargo, la reciente entrega del parque de la leyenda al municipio de Valledupar, abrió la discusión de cuál debería ser el presente y futuro de la celebración del festival de la leyenda Vallenata y quién debería ser el operador del parque de la leyenda.

El Organizador

En mi opinión, creo que la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata (FFLV) debería seguir siendo la entidad organizadora del festival, ya que la experiencia y los números respaldan y habilitan su posición como organizador de nuestra principal fiesta cultural.

Por ejemplo,  el boletín número 13 del Newsletter cine en cifras, revela que durante el 2017 se vendieron 62.611.454 de entradas a cine en las 1.083 salas de exhibición con las que cuenta el país. Los ingresos por taquilla del mercado cinematográfico fue de $ 545.108 millones (Proimagenes Colombia, 2018). Al comparar el festival de la leyenda Vallenata con las salas de cine, las 256 mil entradas generadas equivalen al 0,41% de la oferta, mientras que la taquilla de $25.000 millones de los eventos realizados por  la FFLV y los operadores privados en la versión 51 del festival, alcanzaron el 4,44% de lo recaudado en un año por los operadores  de cine en Colombia.

No obstante, la FFLV debe ser una entidad más cercana y permitir todos los canales de comunicación con los sectores creativos, culturales, privados y públicos para que entre todos se pueda construir una gran agenda hacia el futuro, donde se pueda consolidar una estrategia común para el desarrollo de la economía naranja en beneficio de toda la región.

El operador

Madison Square Garden (NY)

Después de investigar cómo funcionan seis importantes centros de eventos en el mundo, como son el Madison Square Garden (NY), O2 arena (Londres), American Airlines Arena (Miami), American Airlines Center (Dallas), Manchester Arena (Manchester) y el Movistar arena (Bogotá) me encontré con que el 80% de ellos son de propiedad de los gobiernos locales, pero son operados en un 100% por privados, los cuales garantizan, además de su sostenimiento, la realización de diversos eventos culturales, conciertos, conferencias, encuentros deportivos, ferias de negocios y exhibiciones, entre otras, durante todo el año.

De lo descrito anteriormente, considero que la operación y manejo del parque de la leyenda debe ser a través de una Alianza Público Privada (APP), la cual, además de administrar, debe articular la expansión y terminación del proyecto, con lo cual se aumentaría el desarrollo urbanístico de la ciudad. Además, entre todos, convertir esta zona en un Área de Desarrollo Naranja (ADN) donde se articulen la inversión privada en espacios para los negocios creativos (clústeres, coworking, starup). Convertir el parque en un lugar donde se incentive la innovación, nuevos modelos de negocios y aumentar la oferta de bienes y servicios asociados a las actividades creativas y culturales. Finalmente,  impulsar a Valledupar como ciudad líder en la promoción y aprovechamiento de su riqueza: la creativa, cultural, turística y ambiental.

La oportunidad

La Asociación de Tenis Profesional (ATP) y la Asociación Internacional de Tenis (International Tenis Asociación –ITF-) son las entidades rectoras del tenis mundial. Ambas organizan 789 torneos durante todo el año, los que les representa altos ingresos por entradas, publicidad, patrocinios y derechos de trasmisión por televisión y portales web.  La ATP organiza cuatro Grand Slam, un ATP World Tour Finals, 9 ATP World Tour Masters 1000, 13 ATP World Tour 500, 40 ATP World Tour 250, una Copa Davis, 178 ATP Challenger series y 534 Future de nuevos talentos. Todo esto es realizado a escala mundial y va en beneficio de los clubes y jugadores de tenis, estos últimos forjan grandes carreras y dedican su vida a vivir de sus habilidades como profesionales de este deporte.

Actualmente, se tiene el registro de 52 festivales Vallenatos en Colombia celebrados en 13 departamentos (40,63% del país). De estos, el 84.6% se celebran en la costa caribe y un 15,4% en la región central. De manera detallada, encontramos que la Guajira y Córdoba, con 10, son los departamentos donde más se celebran festivales, seguidos por Cesar y Sucre, con siete. En un rango de seis a cinco le siguen Bolívar y Magdalena. Finalmente, encontramos a Norte de Santander, Boyacá,  Santander, Antioquia, Cundinamarca, Islas de San Andrés y Atlántico en un rango de dos a un festival organizado.

Las diferencias entre la liga de tenis y los festivales son abismales. Sin embargo, mi visión es que todos los festivales logren unirse en uno solo y se conviertan en la asociación cultural que profesionalice al músico que participa en los festivales.

Propongo que celebremos nuestro tour mundial de vallenato, con varios Grand Slam, por ejemplo, de compositores (San Juan del Cesar), de música Vallenata en guitarra (Codazzi), de acordeoneros sabanero (Córdoba, Bolívar o Sucre), de Acordeoneros (Villanueva) y cerrar el calendario de 200 días de festivales, con el Gran evento de Reyes Vallenatos de todos los festivales en Valledupar, es decir, un nuevo modelo, donde las agrupaciones  y concursantes sean vistos como equipos que participen en torneos (futbol, tenis o golf) que les garantice ingreso y estabilidad económica a los concursantes y, al mismo tiempo, sea más atractivo para los participantes y espectadores.

Para terminar, quiero invitar a todos los actores involucrados para que nos concentremos en dar una mirada más allá de las diferencias existentes y trabajemos en generar propuestas para que los festivales y otras organizaciones culturales se transformen en empresas culturales que aumenten las oportunidades de usar nuestra riqueza creativa y cultural como eje de crecimiento y desarrollo de nuestra región.

Bibliografía

Proimagenes Colombia. (2018). Recuperado el 2 de Agosto de 2018, de http://www.proimagenescolombia.com/secciones/cine_colombiano/cine_en_cifras/cine-en-cifras-2018-1/espanol/descargas/graficas_excel.zip

 

 

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