Usted esta aquí
Inicio > En Actualidad > Construcción: Estado actual en Colombia, perspectivas y efectos en Valledupar

Construcción: Estado actual en Colombia, perspectivas y efectos en Valledupar

Por: Raúl Fernando Villegas Ochoa*

Panorama general

Existen indicios para creer que la desaceleración de la economía colombiana experimentada desde finales de 2015 a raíz de la caída de los precios del petróleo parece estar terminando (Figura 1). Según cifras de DANE, el crecimiento económico experimentado por nuestra economía se ubicó en 1,8% en 2017, el más bajo desde el año 2009. Los pronósticos para el año 2018 sugieren que la economía colombiana crecerá cerca de 2,6%, justificado en la recuperación de la confianza de los hogares, la mejor dinámica del crédito a raíz de la disminución de la tasa de interés, la inversión en obras civiles y la mejora de los términos de intercambio así como de la demanda externa (CAMACOL, 2018).

Al enfocarnos en la dinámica del sector de la construcción, vemos que en 2017 el PIB del sector de construcción de obras civiles ha mitigado la caída del PIB del sector de construcción de edificaciones (Figura 2); el sector de obras civiles creció 3,5% en 1T y 6,5% en 2T mientras que el subsector de edificaciones cayó alrededor de 7% en los dos primeros trimestres del año (CORFICOLOMBIANA, 2017).

 

Del lado de la demanda, al revisar los factores coyunturales que determinan la capacidad de comprar de vivienda[i], debemos entender que estos están anclados a la fase del ciclo de la economía. A la par de la lenta recuperación de la economía en el bienio 2017-2018, algunas de estas variables han ido también mostrando recuperación. Así, vemos que la tasa de interés ha disminuido como resultado del relajamiento de la política monetaria por parte del banco central[ii] y la confianza de los consumidores ha mejorado a lo largo de 2018[iii] (CAMACOL, 2018).

Por último, 11 ciudades presentaron un nivel de desempleo inferior al registrado por el promedio de las 23 ciudades en septiembre del 2018 (Figura 3).

¿Y Valledupar?

Valledupar no ha estado ajena a la crisis del sector de la construcción que viene presentándose en el país desde 2016. Existen razones fundamentales de la economía del país que han minado la dinámica de la actividad de la construcción en la ciudad. Sin embargo, se ha hecho eco en la ciudad de los posibles efectos que ha causado a la dinámica del sector del Acuerdo 010 de 2015 que le da nueva vigencia al nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT) del municipio.

En este sentido, vale la pena destacar que el nuevo POT consideró buscar un apalancamiento financiero que permita mejorar los indicadores pobreza, equidad y de déficit habitacional cuantitativo y cualitativo. La situación de la población ubicada en asentamientos informales requiere de una solución de vivienda digna que se compadezca de su estado de vulnerabilidad, así como la mejora de su situación social a través del reparto de cargas y beneficios entre todos los habitantes del territorio y que se condensa en el POT del municipio.

El POT también identificó las zonas beneficiarias de la participación en plusvalía que se causó por la expedición del Plan de Ordenamiento Territorial y se definieron las prioridades de inversión de los recursos que se obtengan por este concepto. La plusvalía establece como objetivo del gravamen situaciones asociadas a acciones estatales y donde se configura como base de la contribución el incremento de los precios del suelo asociado a acciones urbanísticas del Estado, entendidas como mutaciones o como inversiones en la reglamentación urbana (Jaramillo, 2011). La participación del Estado en las plusvalías se justifica en el cumplimiento del Teorema George-Hotelling-Vickrey, que en síntesis afirma que la dinámica de la aglomeración generará los beneficios suficientes para financiar sus costos, es decir, debe existir un equilibrio entre la renta del suelo y los servicios y equipamientos ofrecidos por la ciudad (González, 2013).

Comentarios finales

Luego de unos años (2016 y 2017) muy malos para el sector con tasas de crecimiento negativas, al finalizar el año 2018 se espera que el sector mejore sus indicadores y con ellos el negocio mismo, justificado en que la confianza de los consumidores y su disposición a comprar vivienda va mejorando lentamente, la tasa de interés de referencia ha venido disminuyendo como política del emisor del relajamiento de la política monetaria y al inicio, por pare del Gobierno Nacional, de su política de vivienda e infraestructura luego de la aprobación y sanción del nuevo Plan Nacional de Desarrollo que entrará en vigencia el próximo año.

De otra parte, vimos que uno de los factores que pueden mejorar la dinámica del sector es el empleo y que este, aunque estable, no está en su mejor momento. Es necesario iniciar estrategias que permitan mejorar la productividad de los territorios y las condiciones de empleo, formalización y bancarización que pueda dar como resultado una mayor demanda por bienes del sector de la construcción.

Finalmente, no hay evidencia de que el POT haya afectado la situación del sector de la construcción sino las condiciones económicas del país. Si bien las cargas urbanísticas son siempre susceptibles de ser revisadas dada las coyunturas por las que la pueda atravesar la economía municipal, es necesario entender que éstas son necesarias para generar equidad, aumentar el recaudo y mejorar la calidad de los equipamientos e infraestructura básica de la ciudad. Vendría bien un estudio de impacto de la reglamentación del POT sobre la construcción y una elaboración de escenarios para el cobro de las cargas según la fase del ciclo económico.

Bibliografía

CAMACOL. (2018). Panorama de la actividad edificadora en 2018. Bogotá: Estudios Económicos Camacol.

CORFICOLOMBIANA. (2017). Perspectivas Económicas 2018. Bogotá: Estudios Económicos Corficolombiana.

DANE. (2018). Boletín Técnico Producto Interno Bruto Tercer Trimestre 2018. Bogotá: Cuentas Nacionales DANE.

CAMACOL. (2018). Capacidad de compra y acceso a la vivienda formal. Bogotá: Estudios Econonómicos CAMACOL.

FEDESARROLLO. (2018). Encuesta de Opinión del Consumidor. Bogotá: Fedesarrollo.

DANE. (2018). Cartera Hipotecaria de Vivienda Segundo Trimestre 2018. Bogotá: DANE.

Jaramillo, S. M. (2011). Plusvalías Urbanas. Bogotá: Ecoomía Institucional urbana.

González, J. (2013). El Teorema George-Hotelling-Vickrey. Bogotá: Academia Colombiana de Ciencias Económicas.

 

[i] Tasa de interés hipotecaria, Confianza del Consumidor y Empleo.

[ii] El comportamiento de las tasas de interés hipotecarias ha ido sustancialmente a la baja en 2018, gracias a los 300 puntos básicos (pbs) de recortes de la tasa de intervención del Banco de la República en 2017 y a los 50 pbs recortados en 2018, que la ha llevado a un nivel de 4.25%.

[iii] Tanto la disposición a comprar vivienda como la disposición a comprar bienes muebles y electrodomésticos  mejoraron frente a octubre de 2017 (FEDESARROLLO, 2018).

 

Deja un comentario

Top